Con el pueblo de Cuba

Cuando una larga y sangrienta dictadura como la que preside en Cuba Fidel Castro, es recientemente capaz de encarcelar por largos años a varias docenas de opositores y fusilar a tres jóvenes negros por delitos inciertos y con pruebas falaces, es imposible para cualquier ser humano mantener un silencio cómplice. Ni podemos ni creemos que abandonar la protesta y el reclamo ante hechos de tal naturaleza sea una actitud honesta, por mucha simpatía que se le pueda tener al fascismo castrista, todo lo contrario, condenar y denunciar este abuso de poder es una necesidad imperativa. El terrorismo de Estado, capaz de cualquier crimen, ha probado con estas condenas aberrantes su odio y cobardía contra su propio pueblo. El nacional-socialismo castrista demuestra hasta que punto ha llegado su grado de abyeción y maldad.

Prerequisito indispensable para sostener la dictadura es abusar del poder y la necesidad de encarcelar y asesinar a sus oponentes. Íntegro y necesario es reprobar esta conducta totalitaria. El silencio es otra traición al pueblo cubano. Ante este triste caso, estamos en el deber ineludible de demandar la libertad de tod@s l@s pres@s polític@s y de exigir que todas las leyes represivas que sostienen al régimen, incluyendo la pena de muerte, sean abolidas para siempre del sistema judicial cubano.

El Movimiento Libertario Cubano, con más de cuarenta años de lucha constante y contestataria contra el fascismo castrista, hace constar su más enérgico repudio contra el Estado cubano y reclama de sus compañer@s anarquistas a nivel mundial, la solidaridad requerida con la libertad de nuestro pueblo y que finalmente rompan el mutismo cómplice, aquell@s que todavía lo mantienen con la dictadura castrista. El poder no lo sostiene un solo hombre. Sicarios represivos, eunucos intelectuales y colaboradores silenciosos fuera y dentro de Cuba, son los cómplices culpables de mantener de rodillas a un pueblo por más de cuarenta y tres años. Ya es hora que como anarquistas reclamemos y proclamemos la libertad y la justicia.

Esperamos que tod@s l@s compañer@s de todos los países, que aún no lo han hecho, se unan a esta protesta colectiva contra el despotismo castrista y ocupen su lugar entre l@s seres human@s libres del mundo.

Otoño 2002
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